ConfortAhora sabemos que los conocimientos académicos no son suficientes para asegurarnos de dar a nuestros hijos una educación que les sirva para ser felices y desenvolverse mejor en la vida el día de mañana. Para ello debemos ocuparnos de atender al desarrollo de su EDUCACIÓN EMOCIONAL como complemento necesario de su educación académica.

Pero... ¿por dónde empezamos?

Aunque existen diversos modelos de programa emocional (SEL, Bisquerra...), con un número similar aunque diferente en el número de competencias en las que se estructura. Todas reconocen que asentar una buena base emocional es primordial y cuanto antes se empiece mejor. El primer paso, se refiere a aquella habilidad (y como tal es aprendida) que permitirá que aprendamos a ser más consciente de lo que sentimos, partiendo de un mayor auto-conocimiento. Poner un nombre adecuado a lo que sentimos y expresarlo correctamente, nos ayudará a sentirnos mejor, y mejorar nuestras relaciones con los demás. Es lo que se conoce como CONCIENCIA EMOCIONAL.

Hablo de nosotros, como adultos que deben servir de modelo de aprendizaje y conducta a nuestros hijos. Para mí el camino está claro, y los pasos a dar también, pero este camino del que os hablo, y en el que creo hasta el punto de arriesgarlo todo por seguirlo y apoyar a quienes transitan por él, me está descubriendo una nueva forma de percibir el Mundo que no siempre me gusta, pues desvela matices de mi propia incompetencia emocional. 

Personalmente me he visto fuerte a la hora de poner un nombre adecuado a lo que siento, e incluso en descubrir en mí eso que me van enseñando los que saben de emociones, que se llaman "emociones parasitarias" viendo que una expresión de enfado estaba enmascarando un sentimiento de tristeza o miedo. Pero me he descubierto especialmente frustrada cuando traslado toda esta teoría y experiencia a mis hijos.

Me está resultando muy difícil abandonar mis antigüas creencias en cuanto a su educación. Ahora me enfrento a una nueva forma de aprendizaje, en la que creo totalmente, pero que todavía no alcanzo a controlar. Quiero desarrollar mis propios recursos para educar a mis hijos sin castigos ni amenazas, y ni por supuesto sin agresividad. Me siento más incapaz que nunca, pues no quiero utilizar mis antigüas "habilidades" y no he aprendido suficiente de las nuevas. He pedido ayuda a los expertos que he tenido la suerte de conocer en mi camino para que me ayuden. Estoy en mi propio proceso de aprendizaje personal, que sé que me conducirá a ser igual de competente en un futuro en la educación para la vida de mis hijos, de lo que un día me sentí pero desde un punto de vista diferente.

Hace tiempo que me puse en marcha, y estoy en medio del camino. No soy ninguna experta "todavía" en ser el modelo de referencia que quiero para mis hijos, pero me conozco y sé que lo lograré. Ya no me conformo con ayudar a que los expertos nos hagan llegar el mensaje a todos de lo importante que es la educación emocional para nuestros hijos, ahora quiero aprender yo misma, porque no quiero otra educación para mis hijos, y ¡no me conformo con menos!. ¿Y tú?

¡Primera parada: CONCIENCIA EMOCIONAL. Pongámonos en marcha!

quoteLos cuentos, en definitiva, transmiten valores sin ser lecciones, enseñan sin dar consejos, y orientan y guían al lector en la gran aventura del vivir cotidiano. Como semillas de conocimiento, sobre uno mismo y sobre el mundo, dormidas en los libros, esperando que alguien las despierte.quote-rtl
Begoña Ibarrola
quoteLa manera ideal de reducir los futuros niveles de violencia, de aumentar los de altruismo, y de prevenir los tambaleos de la salud, pasa por la temprana puesta en  práctica del aprendizaje social y emocional. Ahora más que nunca, la educación debe apuntar al corazón.quote-rtl
Eduardo Punset [Cuaderno Faros]
quoteA lo largo de la vida resultan esenciales: una mayor autoestima, una mejor capacidad para gestionar las emociones perturbadoras, una mayor sensibilidad frente a las emociones de los demás y una mejor habilidad interpersonal; pero los cimientos de todas estas aptitudes se construyen en la infancia.quote-rtl
Daniel Goleman y Linda Lantieri